| Es
tiempo de rememorar…
Hace
más de dos años que recibí de Littlerock, CA, un correo
electrónico de la pareja Robin Rosenthal y Bill Yahraus, quienes
dirigen la compañía Pony Highway Productions, especializada
en películas documentales donde los caballos, en particular, juegan
un papel indispensable.
Decía:
“We
have been interested in the Charrería tradition as a possible subject.
I first became enamored [of Charrería] during my years living in
San Antonio, TX. We are especially intrigued by the escaramuzas charras.”Monday,
Abril 14, 2008 12:31 PM
Pensé
para mis adentros: “That’s very sweet of you, but... you’re not the
first nor will you be the last one to fall in love with Charrería.
Es muy dulce de su parte, pero… no son los primeros ni serán los
últimos que se enamoren de la Charrería”.
Tras
pedirles información básica, como por ejemplo, que me explicaran
el enfoque exacto del documental, el por qué ellos pensaban que
las escaramuzas deberían ser filmadas, a quién dirigirían
el documental y cómo ayudaría todo esto a la Charrería
en general, me dijeron:
“We
love seeing horses and people working in unison, and for us any chance
to spend our time around horses is a good time. Our documentaries are hand-crafted
labors of love and take a long time to make. They usually put us in debt.
We work through a kind of ‘immersion’ technique. We had better love the
world we're spending time in or it's not worth it.
“We
know that the Charrería tradition has deep roots and great beauty.
We are great admirers of the Mexican and Mexican-American people and their
traditional horsemanship. I appreciated the equestrian tradition during
the years I lived in San Antonio, and of course around the racetrack the
skills of the Hispanic riders are well known. Coming from an arts background,
I've been an ardent fan of Mexican folk arts, traditions and crafts. I
have a great appreciation for the beauty of the costumes, tack and objects
associated with La Charrería.
“Knowing
what's out there in the world of equestrian documentaries, I think it is
clear that Hispanic horsemanship is under-represented in the larger culture,
if represented at all. It would be nice to change that. We would want to
do both English and Spanish-language versions of the documentary so that
we could get this living tradition seen and recognized by the larger world.
“Our
current thinking is that the charras could be an easy way in for the general
public, leading them towards a larger appreciation of the sport and culture.
We know that your Federation does not allow inhumane treatment. Sometimes
the facts just need to be re-stated and moved past.
“Although
we want to research the world of the escaramuzas, and maybe find a very
competitive team or two to follow, I must again stress that we are still
in the earliest stages of exploration and could see something that would
orient us in another direction.” Wednesday, April 16, 2008 11:58
AM
Volví
a pensar para mis adentros: “Ah, now we’re talking. I must meet these people.
¡Así sí baila mi’ja con el Señor! Debo conocer
estas personas”.
Esa
primavera del 2008, de entre los 19 equipos de escaramuzas federadas, el
del norte de CA, Arquetzalli, que contaba con tres campeonatos estatales
ganados consecutivamente, y el del Sur de CA, Las Azaleas, que tenían
un alto nivel competitivo, resultaron ser de los ideales para el objetivo
del documental —o cuando menos llenaban el criterio de los documentaristas.
En
otro correo electrónico, Robin Rosenthal y Bill Yahraus me dijeron
que lo más conveniente para ellos sería encontrar una escaramuza
charra cerca a su lugar de residencia. Les envié los datos de la
hoy coordinadora nacional de escaramuzas, Bertha Zamores, para que ella
los refiriera con el equipo adecuado.
La
buena disposición de Las Azaleas para dejarse filmar, así
como su proximidad al sitio de residencia de Robin Rosenthal y Bill Yahraus,
las colocó eventualmente en el equipo elegido.
Actualmente,
con más de 250 horas de vídeo grabadas, Robin Rosenthal y
Bill Yahraus enfrentan una traba: la escasez de recursos financieros. Sin
dinero, no pueden presentar su material en formato de primera calidad ante
los ojos del público.
“Durante
estos dos años de rodaje, que incluyó un largo viaje a México,
nos hemos sostenido con la poquita ayuda de una beca pequeña que
obtuvimos”, revela Robin Rosenthal. “Ya terminamos de filmar y estamos
en medio del proceso de edición. Pero en esta fase de postproducción
hay ciertos gastos altos que no podemos evadir”.
La
actual crisis económica por la que atraviesa el país ciertamente
ha contribuido a la congelación o disminución de patrocinios
destinados al campo de las artes, que naturalmente incluye el género
de películas documentales.
Robin
Rosenthal y Bill Yahraus se han visto literalmente forzados a explorar,
explotar y extenuar todas sus opciones para poder sacar a la luz pública
el documental de las escaramuzas, que al parecer será el primero
de su clase en los Estados Unidos de América.
Precisamente,
una de esas opciones fue la de lanzar una recaudación de fondos
a través de Kickstarter.com, que es básicamente una sitio
web donde los artistas explican sus proyectos, ofrecen incentivos tentadores,
fijan una cantidad que debe ser alcanzada en un período determinado,
y las personas deciden si los apoyan y con qué tanto dinero.
En
el caso de Robin Rosenthal y Bill Yahraus, la meta es recaudar $10 mil
dólares, que emplearán para mejorar el color de las imágenes,
mezclar el sonido, pagar por la licencia del metraje y la música,
y cubrir tanto los gastos de registro y replicación del documental
en formato DVD como los de difusión y distribución.
Su
campaña en Kickstarter.com inició el jueves, 1 de junio,
2010, bajo el nombre de “Escaramuza: Riding from the Heart”. Un vistazo
a su página asignada basta para conocer los datos claves. Hay un
artículo que habla levemente sobre lo que es la escaramuza charra,
lo mismo que un lindo corto de lo que promete ser un documental charrísimo.
La campaña termina el sábado, 17 de julio, a las 5:59 a.m.
http://www.kickstarter.com/projects/31470369/escaramuza-riding-from-the-heart-a-feature-documen?pos=1
Los
documentaristas comentan que su cinta registra “dos años del trayecto
de la Escaramuza Charra Las Azaleas —un equipo de primera generación
de mujeres de caballo mexicoamericanas—, para representar a California
y los Estados Unidos en el Campeonato Nacional Charro en México”.
Para
ellos es importantísimo que la Comunidad del Charro asimile que
de no recaudar los $10 mil dólares, Kickstarter.com no colectará
ninguna donación, es decir, la campaña pasará simplemente
al bahúl de las que no contaron con el suficiente apoyo. Se debe
esto a que Kickstarter.com posee una regla donde establece claramente que
es “all-or nothing” todo-o-nada.
“Si
no alcanzamos nuestra meta para la fecha límite, no recibiremos
absolutamente ni un centavo, ni Kickstarter cobrará nada a nadie”,
clarifica Robin Rosenthal. “Por eso necesitamos alcanzarla antes de tiempo”.
Las
recompensas para quienes donen dinero, el cual es parcialmente deducible
de impuestos, incluyen DVDs, jeans, pases para ir a una Charreada, al Del
Mar Racetrack, y saber de antemano que contribuyeron a una causa noble.
“Como
tú lo sabes bien, Memo, el documental se enfoca en un equipo en
particular, pero creemos que es muy representativo del resto de las escaramuzas”,
plantea Robin Rosenthal. “Estamos completamente de acuerdo contigo cuando
dices que al contar la historia de Las Azaleas, estamos contando también
la historia de las charras en general. De lo contrario, desafiaría
el propósito fundamental. Nos hubiera encantado seguir a todas las
escaramuzas en su jornada para llegar al Nacional de México, pero
tuvimos que escoger a un solo equipo”.
Ambos,
Robin Rosenthal y Bill Yahraus, reiteran que si la gente los ayuda a recaudar
los $10 mil dólares, ellos prometen poner todo de su parte para
sacar un documental del que todos se sientan orgullosos y puedan compartir
con el mundo entero.
“Igual
que tú, Memo, nosotros también queremos y deseamos lo mejor
para la Charrería de los Estados Unidos”, afirma Robin Rosenthal.
“La nuestra ha sido una experiencia increíblemente grata con la
Comunidad del Charro. Dondequiera que vamos nos hacen sentir como en casa.
Eso no tiene precio. Pensamos que una forma de poder corresponder a tantas
atenciones es sacando un documental digno de toda la Charrería.
¿O tú qué piensas?”
Que
es tiempo de donar…
Al
momento de escribir esta nota, “Escaramuza: Riding from the Heart” contaba
con 49 donaciones que sumaban un total de $4,945 dólares. Los interesados
en ayudar pueden hacerlo en http://www.kickstarter.com/projects/31470369/escaramuza-riding-from-the-heart-a-feature-documen?pos=1 |